Historia

Más de 400 años de historia

Dentro del núcleo urbano hay una serie de lugares de visita obligada. La iglesia parroquial de Santa María tiene uno de los retablos barrocos más importantes y mejor conservados de Cataluña, construido a principios del siglo XVIII por el escultor Pau Costa. En la calle de la Iglesia está el Museo Marès de la Punta, con el contenido de encajes de los siglos XVI-XIX más importante de Europa, y en el edificio del antiguo Estudio de Pilotos, fundado por José Baralt, ahora se aloja el Museo Mollfulleda de Mineralogía, que tiene una de las mejores y más completas colecciones de minerales de Cataluña.

A ambos lados de la parte baja de la Riera se esconden una serie de lugares urbanos y casas de notable belleza. El recorrido por este entramado de calles trae agradables recompensas. Se conservan aún algunas de las torres de defensa construidas contra la piratería berberisca. El Archivo Histórico Fidel Fita ha recuperado y guarda importante documentación histórica de Arenys y toda la comarca. Su trabajo ha sido fundamental para preservar la memoria histórica areñense.

En lo alto del Cerro de la Piedad, al oeste de la población, está el cementerio de Arenys. Es un ejemplo característico de los cementerios marinos mediterráneos. Salvador Espriu lo convirtió en mito literario con la obra poética: "Cementiri de Sinera". En el interior hay algunos trabajos escultóricos de notable belleza, obra de artistas modernistas de renombre como Josep Llimona y Venanci Vallmitjana.

La vista desde el cementerio es espléndida y se pueden ver los principales elementos y símbolos de la geografía areñense. A poniente, la silueta de la Torre de los Encantados, vigilando los límites entre los obispados de Girona y Barcelona. Más al interior contemplan la escena los omnipresentes Tres Turons. La vista hacia levante la acapara el puerto, donde destaca el antiguo edificio del Montcalvari. Un vistazo, desde este balcón privilegiado nos permite identificar la iglesia de Santa María, los diversos conventos de órdenes religiosas, el caserón neoclásico donado por el hijo de la villa Josep Xifré y en el horizonte, arriba, la gran masa montañosa del Montnegre.